El presidente Javier Milei encabezó en Tucumán la rúbrica del Pacto de Mayo, un compromiso asumido con gobernadores y dirigentes opositores para avanzar en diez políticas de Estado que el Gobierno considera claves para el rumbo del país. El evento tuvo lugar en la Casa Histórica de Tucumán. Luego, balbuceante y con innumerables errores, leyó un discurso, con críticas a los ausentes.
El gobernador pampeano Sergio Ziliotto, como ya había adelantado, no concurrió a firmar. Entre los pampeanos presentes, estuvieron el diputado nacional y presidente del PRO pampeano, Martín Ardohain, y la senadora nacional Victoria Huala.
Entre los gobernadores, quienes firmaron el documento fueron Raúl Jalil (Catamarca) Leandro Zdero, (Chaco) Ignacio Torres (Chubut), Jorge Macri, (CABA), Martín Llaryora, (Córdoba), Gustavo Valdés, (Corrientes, Rogelio Frigerio, (Entre Ríos, Carlos Sadir, (Jujuy), Alfredo Cornejo, (Mendoza), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego, (San Juan), Claudio Poggi, (San Luis), Maximiliano Pullaro, (Santa Fe), Gerardo Zamora, (Santiago del Estero) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Además, estuvieron presentes los exmandatarios presidenciales Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá.
El Pacto de Mayo también contó con la rubrica del presidente de la Cámara de Senadores, Martín Menem, del presidente provincial del Senado, Bartolomé Abdala, y de la secretaria general de la presidencia, Karina Milei. En tanto, la vicepresidenta Victoria Villarruel no asistió a la Casa Histórica de San Miguel de Tucumán, producto de un estado gripal que venía arrastrando desde hace algunos días.
El Pacto de Mayo es un punto de partida propuesto por Milei, con 10 puntos básicos, lineamientos generales sobre los que la dirigencia política nacional prestará un acuerdo que no se modificará aunque cambien las administraciones, según la intención del actual presidente.
Críticas del presidente a los que no estuvieron
Milei hizo mención en su discurso -que leyó, con numerosos errores- sobre la ausencia de algunos nombres fuertes de la política y el mundo sindical. “A pesar de haber sido una demanda histórica de la dirigencia política y la sociedad, la posibilidad de sentarnos en una mesa a establecer pautas comunes y transversales a todas las fuerzas políticas pareció siempre una quimera en las últimas décadas. Por eso quiero agradecerle a todos los presentes por haberse congregado aquí en la Casa Histórica de nuestra Independencia después de décadas de pendular entre proyectos antagónicos que nos han hecho cada vez más pobres. Hoy nos reunimos para renovar nuestros votos patrióticos y firmar el Pacto de Mayo”, dijo.
“El pueblo argentino el año pasado le exigió a la dirigencia política un cambio profundo de dirección. Que esto sea posible hoy después de tanta división es sin dudas el símbolo de un cambio de época. Ya lo hemos dicho, nosotros no miramos para atrás, no mantenemos rencores, creemos que lo único que tiene que hacer la política es discutir ideas y llevarlas a la realidad, no impugnar al adversario por cuestiones personales, perseguirlo por pensar distinto y vivir en una inquisición permanente”.
“Creemos que el desafío que enfrenta la Argentina hoy es demasiado grande y la promesa de un futuro mejor demasiado valiosa como para permitir que mezquindades o trifulcas del pasado nublen este camino. No obstante, hay muchos dirigentes políticos, sociales y sindicales que no están aquí para suscribir esta acta fundamental; en algunos casos porque sus anteojeras ideológicas los hacen desconocer la raíz del fracaso argentino, en otros casos por miedo o vergüenza de haber persistido en el error por tanto tiempo”, añadió.
El mandatario apuntó contra quienes no quieren “ceder los privilegios que el viejo orden brindaba” en el país. “No es causalidad que entre estos últimos se encuentren quienes intentan boicotear a este gobierno y conspiran para que fracase. Son adictos al sistema porque sus intereses personales son diametralmente opuestos al del común de la gente, y saben, aunque no lo admitan, que ellos progresan a costa de que al conjunto de los argentinos les vaya cada vez peor”, sostuvo.
“Nosotros estamos convencidos que inclusive aquellos que hoy desoyen el reclamo de la sociedad pueden volver en el futuro a la senda Argentina y encontrar la redención, nos encontrarán aquí, defendiendo las mismas ideas que ratificamos hoy y les daremos la bienvenida con brazos abiertos. Todo hombre es capaz de redimirse, no rechazaremos a nadie que quiera aportar a la construcción del cambio que el país tan desesperadamente necesita. A nadie. No importa de qué partido provenga, con quién haya estado, dónde haya militado ni qué haya hecho, siempre y cuando haya obrado dentro de la ley. Lo único que importa es que abrace y quiera contribuir a los pilares fundamentales sobre los cuales vamos a erigir la nueva Argentina”, agregó.