Al notar algo extraño en los billetes, el propietario de la concesionaria dio aviso a la policía.
En el marco de la causa en la que se investiga a dos personas por intentar adquirir un vehículo con 2.900 dólares falsos, en las últimas horas no hubo avances. Sin embargo, trascendió que uno de los involucrados intentó eliminar mensajes de su teléfono celular antes de ser demorado.
«Cuando la Policía se le acercó al taxista, este agarró su teléfono y empezó a borrar mensajes, por lo que se lo quitaron para que no lo siga haciendo, y comenzaron a hacerle preguntas. Ese fue un elemento más que levantó sospechas sobre el hombre», indicaron fuentes de la investigación a La Arena.
El sospechoso, de unos 32 años, está involucrado en la causa tras haber trasladado en un taxi -que no pertenece a la flota de ninguna empresa- a una mujer que tenía en su poder 2.900 dólares falsos.
En ese marco, fue demorado y notificado en el expediente. «La propia gente de la concesionaria decía que notaba algo raro en él, como por ejemplo que se quedó durante lo que iba a ser toda una transacción», señalaron, y remarcaron que ahora se intentará dilucidar si también fue cómplice en la maniobra.
El episodio ocurrió el martes por la mañana, alrededor de las 10.30, en una concesionaria ubicada en avenida Perón y Dunant. La Seccional Sexta de Santa Rosa llegó al lugar, a raíz de un llamado que hubo por parte del propietario.
Fuentes judiciales explicaron que la sospechosa, de unos 27 años, descendió del vehículo, entró en una concesionaria, y «empezó a averiguar por un vehículo» con la intención de adquirirlo.
Si bien aún no está claro si pretendía adquirir uno por ese valor, o si su intención era utilizarlo como adelanto, lo cierto es que la forma de los billetes llamó la atención del dueño, por lo que dio aviso a la Policía de inmediato.
Las fuentes consultadas afirmaron que evidentemente eran «truchos» por sus características. Por estos motivos, se la demoró y trasladó a la comisaría. «Es una tentativa de expendio de moneda falsa», explicaron, y señalaron que actualmente se intenta determinar «si hubo algún otro comerciante que haya intentado ser estafado también por esta gente».
En el lugar, se secuestraron los teléfonos celulares de ambos y el vehículo, un Chevrolet Corsa que fue llevado a la playa judicial. Luego, se verificó su domicilio y los dos santarroseños fueron notificados en libertad.
(Fuente: La Arena)