Durante la inspección, un bolso en particular levantó sospechas, y, al buscar al propietario, este ya no se encontraba en el lugar. Tras los correspondientes protocolos de intervención, el individuo fue identificado y se halló en su domicilio un total de 204.3 gramos de marihuana.
Bajo los procedimientos legales, se realizó una inspección con el can entrenado para detectar estupefacientes, de nombre Roma, que marcó positivo para sustancias ilegales. En la mochila, se encontraron un «pica-pica» con un cogollo de marihuana y varias bolsas herméticas con cogollos adicionales.

Las pruebas de peso y narco test confirmaron la presencia de marihuana, con un total de 0,3 gramos, 35 gramos, 72 gramos y 97 gramos en distintos envases. Además, se incautó un teléfono celular.
Como resultado de la intervención, el infractor fue trasladado a Toxicomanía para un examen médico y para ser notificado de su situación legal. Actualmente, se encuentra a disposición de la autoridad judicial competente.