El gobierno de Javier Milei entregará el control parcial de Atucha I; Atucha II y Embalse a privados. Venderá en bloque el 49% de las acciones de Nucleoeléctrica y conservará el 51% de la empresa que opera las centrales nucleares.
La Ley Bases habilitó al gobierno libertario a avanzar en la privatización parcial de algunas empresas estatales, aunque debe mantener el control o la participación mayoritaria del capital social. Asimismo, la regulación establece que el Ejecutivo deberá aprobar toda decisión estratégica, incluyendo proyectos de expansión de capacidad, la edificación de nuevas instalaciones nucleares o el retiro de alguna central del servicio por causas ajenas a cuestiones técnicas.
Es decir, el 44% de las acciones de NA-SA serán ofrecidas “en bloque” mediante un procedimiento de licitación pública tanto nacional como internacional.
En tanto, el 51% de las acciones permanecerán bajo control del Estado, a través de la Secretaría de Energía y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
En la actualidad, la distribución accionaria de NA-SA incluye al Ministerio de Economía, que controla el 79%, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con un 20%, y Energía Argentina S.A. (Enarsa) con el 1%. Estas últimas deberán cumplir con la operación de venta de acciones, transfiriendo sus participaciones a la Secretaría de Energía, para continuar con el proceso de licitación.