En medio de un proyecto oficial definido como un «presupuesto de resistencia» por el fuerte desfinanciamiento nacional, la Legislatura pampeana vuelve al centro de la escena: los diputados provinciales se duplicaron la partida de gastos reservados para el año próximo, incluso mientras el Gobierno provincial aplica recortes en obras, vivienda e inversión pública.
Según el proyecto 2026 presentado por el ministro de Hacienda, Guido Bisterfeld, la Provincia planifica un presupuesto austero, equilibrado, sin endeudamiento y adaptado al retiro de recursos nacionales. Sin embargo, dentro del propio paquete aparece una excepción notoria: la Legislatura duplicará la partida de «Bienes y Servicios sin discriminar», conocida históricamente como gastos reservados de los 30 diputados. El proyecto de presupuesto será tratado en los próximos días en el recinto.
De $1,4 millones a $2,8 millones por mes
Este año, esa partida representa $505.680.000. Dividido por 12 meses y por 30 legisladores, implica un monto individual de $1.404.666 mensuales para disponer sin rendiciones formales.
El presupuesto 2026 eleva esa partida a $1.011.360.000, lo que duplicará el monto mensual por diputado: $2.809.333 por mes, además del salario y otros beneficios.
El aumento contrasta con la reducción de obras y programas habitacionales que afecta directamente a municipios, sectores productivos y familias que esperan infraestructura o soluciones habitacionales.
Este año, la diputada del PRO Celeste Rivas, reconoció que usa esa plata «en negro» para pagar el alquiler y el vehículo durante su estadía en Santa Rosa. Su compañera de bloque Noelia Viara respaldó esos dichos.
Rivas explicó que recibe «aproximadamente $1.200.000 por mes» fuera del recibo oficial y afirmó: «Ese gasto se usa para asistir, o ayudar, para alguna colaboración… yo alquilo un departamento también acá. Me pago mi vehículo».
Los reservados, a diferencia de otros gastos, no figuran en los recibos de sueldo y no son auditados externamente. Se trata de fondos destinados a ayuda social o colaboraciones institucionales, pero su manejo discrecional —y sin obligación de rendición— abre la puerta a usos que se multiplican por fuera de lo público.
Mientras la Provincia recorta inversiones y sostiene programas esenciales con recursos propios, la Legislatura —aunque no discutió públicamente la modificación de esa partida— proyecta duplicar la caja discrecional de sus integrantes.