La Fundación Leer reconoció a los chicos más lectores de cada provincia

Por cuarto año consecutivo la organización sin fines de lucro premió a quienes más leyeron en cada provincia. La directora ejecutiva, Patricia Mejalelaty, dio detalles sobre sus objetivos, su renovación y el trabajo.

La Fundación Leer realizó la cuarta entrega del Premio al Chico más Lector, un reconocimiento otorgado a niños, niñas y adolescentes de todo el país que leyeron más libros a través de su plataforma gratuita, Desafío Leer.

En esta edición, se incluyó por primera vez a los estudiantes del nivel secundario, por lo que estaban inscriptos niños, niñas y adolescentes de entre 7 y 17 años en los 24 distritos nacionales. Andrés Vildoza Costa, catamarqueño de 12 años, fue premiado como el niño más lector de todo el país.

Desafío Leer es una plataforma gratuita para docentes, bibliotecarios, familias y chicos de toda Argentina que busca “fomentar el hábito lector desde edades tempranas mediante una propuesta digital que combina literatura, juegos y herramientas pedagógicas”. Su web cuenta con más de 200 libros digitalizados y con trivias y actividades para favorecer la comprensión.

Además, brinda la posibilidad de crear clubes de lectura y de acceder a recursos educativos descargables, como videos y talleres. Desde el inicio del Desafío Leer se inscribieron 266.626 chicos y chicas, se leyeron 866.173 libros y se llegó a las 117.589 horas de lectura.

El objetivo

La directora ejecutiva de la Fundación Leer, Patricia Mejalelaty, dialogó con Página/12 sobre la tarea de la organización y valoró el trabajo realizado en las últimas décadas.

«Fundación Leer nace en 1997 con el mismo objetivo que hoy, que es acercar a los chicos a la lectura, garantizar el acceso al libro y favorecer la alfabetización. Hoy lo que decimos es que todos los chicos quieran y puedan leer», buscando generar no solo la posibilidad, sino también el deseo por la lectura. “La Fundación trabaja en ambos aspectos que requieren estrategias distintas”, destacó Mejalelaty.

Este trabajo de la ONG enfrenta actualmente un complejo panorama ya que, en palabras de su directora, “en nuestro país no todos los chicos tienen iguales condiciones”. «Los chicos de clase media o media alta llegan a la escuela con mayor cantidad de palabras que los chicos de una clase más vulnerable“, lamentó.

“En nuestro país el analfabetismo total no es una gran preocupación, pero sí el analfabetismo funcional“, advierte Mejalelaty. También sostuvo que en Argentina la mitad de los jóvenes no terminan el secundario, y que estudios como los de Pisa alarman sobre que la mitad de los que sí lo finalizan no entienden lo que leen. “El futuro de nuestro país está siendo hipotecado“, sintetiza.

Además, Mejalelaty remarcó la importancia del estímulo por la lectura ya que “un chico que lee más es un chico que lee mejor”, consideró. Para ello explicó que «lo más importante que puede hacer un adulto es leerles todos los días a los chicos en voz alta», para acercarlos a la lectura.

Innovación y entretenimiento

La ONG se amoldó a la digitalización de la lectura. “La Fundación tiene la innovación como uno de sus valores, por eso incorporamos la tecnología en su mayor expresión”, enfatizó Mejalelaty. E indicó que la expansión virtual de Desafío Leer ofrece un vínculo con “muchas localidades donde tal vez no hay una librería”.

El gran acierto de la Fundación es la función lúdica al final del libro. “Aparecen varios juegos: una sopa de letras, un crucigrama, preguntas sobre la historia, unir con flechas o una trivia», comentó Mejalelaty, que aclaró que dan puntos por contestar bien y que “a los chicos les encanta recibir puntos” aunque no se den premios: los juegos solo demuestran la comprensión lectora.

Un proyecto en el cambio tecnológico

No alcanza con crear la plataforma para conocer las complicaciones de la época. Mejalelaty sabe del esfuerzo por comprender las diferencias entre la celeridad de las redes sociales y la paciencia típica de la lectura. “Cuando los chicos trabajan y están en las redes sociales se necesitan otras habilidades de lectura” afirma, y asegura que en ese caso “leer requiere esfuerzo, requiere concentración“.

La administradora de la Fundación reitera la importancia de leerle a los más pequeños y no tanto: “cuando les leemos libros que ellos pueden entender, pero no pueden leer por sí solos, esto les habilita el vocabulario, son historias que les interesan y se van adentrando en la palabra escrita y de la literatura“.

Con orgullo, Patricia Mejalelaty también sostiene que “a los chicos les fascinan los libros” de Desafío Leer y señala que “algunos descubren la lectura” gracias a su plataforma, en donde también acompañan a chicos con dislexia. También reveló que su objetivo es “que en cada aula del país exista un club de lectura donde los chicos lean”.

Alfabetización y lectura

La Directora Ejecutiva admite que la historia reciente de la Fundación vivió “un cambio rotundo”. Con el objetivo de que “en cada aula del país exista un club de lectura” se habían realizado antes de la pandemia las conocidas Maratones de Lectura en los colegios. Desde hace años, las propuestas de la Fundación están en permanente cambio y Mejalelaty recuerda que “cuando nosotros comenzamos no trabajábamos directamente con los chicos”..

Décadas después de ese inicio, la Fundación ya cuenta con la plataforma y videojuegos que apoyan el proceso de aprendizaje. “Hoy trabajamos en esa alfabetización inicial para que los chicos adquieran herramientas, y también hemos reforzado mucho la capacitación docente”, añadiendo cursos autogestivos para ellos, reforzando la asociación con los colegios.

Como conclusión, Mejalelaty llamó a “promover la lectura a nuestros chicos” como sociedad: «familia, escuela, organizaciones y la comunidad en general tenemos que trabajar juntos, los chicos aprenden de lo que hacemos».

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